19 julio 2014

La vida era eso, de Carmen Amoraga


Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación. Esas son las fases del duelo que una persona debe superar cuando pierde a un ser querido, y esos son los títulos de las partes en que se divide el libro. La razón es que ese proceso debe pasarlo Giuliana cuando su marido, William, muere víctima de un cáncer de páncreas a los 47 años. El tratamiento que la autora da a este tema, lo mismo que al de las redes sociales (especialmente Facebook) resulta novedoso. También es original que los protagonistas sean una pareja de inmigrantes argentinos, que llegan a España con un contrato de trabajo y se establecen en un pueblo de Valencia donde nacerán sus dos hijas. Lo que no me termina de llegar como lectora son los diálogos -que resultan poco o nada naturales- y los tópicos, que aparecen por doquier a lo largo del relato. Muy acertada, en cambio, la visión de la adicción a Facebook que hace que las personas se comuniquen mucho más con desconocidos que con sus propios familiares: esto se lo reprocha Giuliana a William y luego ella caerá en el mismo error.
El título de la novela -ganadora del Premio Nadal 2014- se debe a un verso de Lucía Sánchez de Saornil, precursora del ultraísmo, anarquista y libertaria, que "murió defraudada por todos en Valencia, víctima de un cáncer. Su derrota la resume este verso que se me ha clavado en el alma: Has jugado y perdiste: eso es la vida" (pág. 290).

Hay un fragmento que me ha emocionado especialmente. Pertenece a un post que Giuliana escribe a su marido:
"A veces me siento perdida, llena de rabia. Pienso en no volver a verte sonreír, no volver a verte compartir tiempo con tus hijas, no volver a verte disfrutar de una comida, de una salida, de una charla, de esos momentos cotidianos que nos recuerdan que seguimos estando vivos y que vale la pena vivir por y a pesar de los obstáculos que se nos presentan cada día. Joder... Qué falta nos hacés, y pienso que vos también nos echás de menos. I love you so much (pág. 294).


Lectura recomendable.

14 julio 2014

Alexis Ravelo gana el Premio Dashiel Hammet de la Semana Negra de Gijón

El escritor grancanario Alexis Ravelo ha ganado el Premio Dashiel Hammet de la Semana Negra de Gijón con su novela La estrategia del pequinés. El jurado estuvo formado por Paco Camarasa, Milo Krmpotic, Marcelo Luján y Miguel Barrero. En este blog hice una pequeña reseña de esa novela, que leí en septiembre del año pasado.

Las tres bodas de Manolita, de Almudena Grandes


Magnífica. Este es el calificativo que merece esta novela -el tercero de los Episodios de una Guerra Interminable- de Almudena Grandes por varios motivos: la ingente labor de documentación llevada a cabo por la autora, la agilidad de su prosa, la cantidad y variedad de personajes que aparecen y tramas que desarrolla, el continuo homenaje que realiza a la Literatura con mayúsculas (Galdós y sus Episodios Nacionales, La isla del tesoro, etc.), la sensibilidad que desprenden sus reflexiones, la descripción de ambientes, las claves históricas que desentraña, las técnicas empleadas (narrador omnisciente, narrador protagonista, anticipaciones, diversidad de puntos de vista), la aparición de personajes de sus dos obras anteriores -Inés y la alegría y El lector de Julio Verne- y de su obra inmediatamente posterior que ya nos adelanta, Los pacientes del doctor García...Por todo ello y más es una novela de lectura imprescindible. Su argumento gira en torno a Manolita Perales, que ve cómo su vida y la de los suyos cambia a partir de 1939. Las más bajas pasiones del ser humano se desatan en la posguerra española y Almudena Grandes es capaz de lograr que el lector asista impotente a este desgraciado espectáculo: delación, tortura, asesinato, egoísmo, explotación de menores, ambición, injusticia, miedo, dolor, despotismo; aunque aporta un rayo de esperanza: solidaridad, esfuerzo, trabajo, paciencia, amistad, amor.


02 julio 2014

Una vacante imprevista, de J. K. Rowling


Me ha gustado mucho esta novela -primera que dirige al público adulto- de J. K. Rowling, la autora de la saga de Harry Potter. Aunque para algunos críticos su estilo no es muy depurado y su trama resulta algo estereotipada, he de confesar que ha logrado captar mi atención de principio a fin, que he sufrido con algunos de sus personajes, que he empatizado con unos y que he sentido antipatía ante la actitud de otros; en definitiva, que la autora ha logrado conectar conmigo a través de las seiscientas páginas de su obra. Eso es lo que se suele pedir a una novela, que llegue, que conmueva al lector y que éste sienta el momento en que concluya su lectura. Los temas que trata, si bien están localizados en Inglaterra son perfectamente extrapolables a cualquier otro lugar: falsedad, hipocresía, acoso escolar, violencia en el ámbito familiar, drogas, sexo entre adolescentes, maledicencia, ambición, cortedad de miras, sordidez, adopciones, etc. Todo comienza con la muerte repentina de Barry Fairbrother, miembro del concejo parroquial de Pagford, que desencadena una auténtica batalla por ocupar su puesto, ya que de ello depende el destino de una urbanización de dudosa legalidad donde vive gente conflictiva relacionada con la delincuencia y la droga. El final es sumamente trágico y proclive a la reflexión. Lectura muy recomendable.

26 junio 2014

Falleció Ana María Matute, Premio Cervantes 2010

ANA MARÍA MATUTE (1925-2014)
Ana María Matute falleció ayer a los 88 años. Fue miembro de la Real Academia Española de la Lengua y la tercera mujer que recibió el Premio Cervantes (2010). Reconocida como una de las voces más personales de la literatura española del siglo XX y considerada por muchos como una de las mejores novelistas de la posguerra española.
Su dilatada producción literaria trata muchos aspectos políticos, sociales y morales de España durante el periodo de la posguerra. Su prosa es muy frecuentemente lírica y práctica. En sus novelas, Ana María Matute incorpora técnicas literarias asociadas con la novela modernista o surrealista. Con todas estas cualidades y talento literario, Matute es considerada «una escritora esencialmente realista». Muchos de sus libros tratan del periodo de la vida que abarcan desde la niñez y la adolescencia hasta la vida adulta. Algunos de sus títulos más celebrados son Pequeño teatro, Los Abel y Olvidado Rey Gudú, que he leído y me han gustado mucho, especialmente el último.

20 junio 2014

Cuatro días de enero, de Jordi Sierra i Fabra


He leído esta novela, primera de la trilogía cuyo protagonista es Miquel Mascarell, y me ha gustado. En ella, el inspector de policía tiene que resolver su último caso antes de que las tropas vencedoras entren en Barcelona. Una chica ha desaparecido y su madre, una antigua prostituta, acude al inspector Mascarell para que averigüe su paradero. Lo que descubre es el lado más sórdido de las altas esferas de la sociedad catalana, que se apresura a recuperar la posición que ocupaba antes de la guerra. Lectura recomendable.

17 junio 2014

La sombra de la sirena, de Camila Läckberg


Este relato ha atrapado mi atención de principio a fin. La trama está bien tejida y la autora va aportando una serie de pistas que hacen que el lector vaya componiendo el puzle y logre dar con la solución poco antes del final del libro. La historia se desarrolla en Fjällba, localidad habitual en las novelas de Camila Läckberg. Allí desaparece uno de sus habitantes, Magnus, a la vez que otro, Christian, recibe amenazas de muerte. Los pasajes que se intercalan y que hacen referencia al pasado de uno de los personajes, cuya identidad desconocemos, nos ayudarán a ir desvelando poco a poco el misterio. Lectura muy entretenida. 

08 junio 2014

Blanca vuela mañana, de Dulce Chacón


No ha terminado de convencerme esta novela. La idea de su autora es buena: plantear la vida en soledad de la protagonista tras su ruptura amorosa con Peter y su negativa a iniciar otra relación, en este caso con José. Pero el desarrollo de la trama se ve obstaculizado por la obstinación de Blanca, que no logra transmitir al lector el verdadero por qué de su determinación. Tampoco me parece creíble la forma en la que Blanca conoce a José, con el que entabla una fogosa y breve relación que dejará una huella tan imborrable en él. Mejor transcurre la historia paralela de la enfermedad y muerte de Ulrike y su amor por Heiner, pero la fusión de ambas resulta imperfecta, aunque el nexo sea Peter. 
Lectura prescindible, nada que ver con la obra maestra de esta escritora, La voz dormida.

Don Juan Tenorio, de José Zorrilla


He vuelto a leer este clásico y he disfrutado muchísimo. El vigor del protagonista, que se enorgullece de su maldad; la candidez de Doña Inés, que le redime con su amor, aunque ya sea tarde para ambos; el disgusto del padre de Don Juan ante la imposibilidad de tolerar el comportamiento de su hijo; el deseo de venganza de Don Luis por la seducción de su futura esposa, Doña Ana de Pantoja; o el mismo afán del padre de Doña Inés, por igual motivo; la figura de la mediadora, Brígida, que recuerda a grandes personajes de la literatura española: Trotaconventos o Celestina; la melodía de los versos... son ingredientes que componen una obra maravillosa y completamente vigente en algunos aspectos, porque toca sentimientos universales e intemporales. Una pena que esté desapareciendo la costumbre instaurada en el siglo XIX de representarla en los primeros días del mes de noviembre.