Mostrando entradas con la etiqueta Carnaval. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carnaval. Mostrar todas las entradas

01 marzo 2022

Carnaval

Para celebrar esta fiesta tan popular en las Islas Canarias vamos a reproducir un fragmento del artículo "El primer carnaval" de Carmen Laforet incluido en Puntos de vista de una mujer. En él recuerda cómo fue su primer carnaval cuando residía en Las Palmas de Gran Canaria.


16 febrero 2021

Martes de Carnaval

                                                                           Carnaval 

Nuestros progenitores esperaban siempre ansiosos la temporada del carnaval y la prolongaban lo más que podían. Estas diversiones comenzaban la noche del día de Concepción y se iniciaban con comparsas de escogidos disfraces que visitaban las tertulias, donde reinaba la broma y bailaban con los tertuliantes a pesar de la careta. Bien es verdad que siendo entonces muy reducida la población, todas las familias bien educadas eran siempre conocidas. Estas diversiones seguían invariablemente todas las noches de los jueves y días festivos en la mayor parte de las casas pudientes.

También con frecuencia se animaban las reuniones con varias farsas y sainetes que concertaban los jóvenes, y representaban en la casa donde debía terminarse con un baile.

Tan loable costumbre de general fraternidad, era necesario desahogo de una población que carecía de teatros, casinos, bailes públicos, calles alumbradas, paseos, etc., donde esparcir su ánimo.

En los tres días de Carnaval casi todas las casas estaban francamente abiertas, desde media mañana a media noche, para las innumerables máscaras que recorrían las calles con algazara y entraban en las casas a bailar y participar de los refrescos con que las obsequiaban.

El ueblo todo, desde las clases menesterosas hasta las más ricas, tomaban parte activa en estas espanciones [sic], sin que el orden se alterase, ni dominara la embriaguez.

A las doce de la noche del martes, toda la ciudad quedaba súbitamente en sepulcral silencio. La Inquisición vigilaba.

                                                                       Recuerdos de un noventón, Domingo J. Navarrro 

12 febrero 2018

Carnaval

MAÑANA DE CARNAVAL
                                            A R. Gómez de la Serna

¡Carnaval! ¡Y van más años!
Las carrozas, los panderos y máscaras de animales
porque nadie está contento
con la suerte que en la vida
le ha tocado... ¡Dulces tiempos
de una infancia primorosa
en que era un disfraz el sueño
de todo el año! ¡Pierrot!
¡Pierrot y Arlequín, los viejos
amigos!... (Aún la amistad
perdura a través del tiempo).

¡Máscaras, sombras lejanas
de aquel bullicioso ensueño,
cuando cubierto mi rostro
iba, y mi infantil deseo
indagaba entre las turbas
el enemigo secreto!...

....
¿Y después?...Como en la vida:
el no importarnos, y el lento
caminar, tan conocido, 
del enmascarado serio. 
                                       El lino de los sueños, Alonso Quesada

                                         Resultado de imagen de carnaval

19 febrero 2017

Carnaval

Ya estamos de nuevo en Carnaval y para entrar en ambiente, nada mejor que este texto de Josefina de la Torre correspondiente a sus Poemas de la isla:

Cuando el carnaval se acercaba, todos vivíamos en un continuo repasar los días: uno, dos, tres, cuatro, hasta el día señalado. Nos hablábamos en silencio, misteriosamente. Ya en la víspera, nos mirábamos temblorosos, deseando gritar, dar saltos, pero recogidos en el deseo. Nos acostábamos muy temprano, después de preparar el disfraz sobre una silla, y nos dormíamos muy tarde, con un sueño agitado, lleno de saltos de carnaval. Y a la mañana, después de vestirnos con nuestros disfraces, bajábamos al patio húmedo de la noche y empezábamos a llamar con unas voces delgadas, embrujadas. Venía la abuela fingiendo un asombro asustado en sus ojos y nos decía: "Pasen, pasen, mascaritas"; y pasábamos todos muy serios. Y mamá llegaba y se asustaba mucho también. Y como nos daba mucha pena -un miedo de uno mismo, interiormente- tirábamos el antifaz y le decíamos: "¡Si soy yo! ". Y toda la mañana se colgaba de sorpresas.

Resultado de imagen de carnaval

05 febrero 2016

Carnaval

Ya estamos en época de Carnaval y para ilustrarla hemos elegido un fragmento de La careta desdeñada, de Alonso Quesada.

En todas las tiendas humildes, en las tiendas donde nos venden los garbanzos, han aparecido estos días las caretas, pendientes de un hilo que cruza de lado a lado el almacén. Son las caretas de tres perras para los chicos que se han de vestir de Pierrot el próximo domingo de Carnaval.
Estos muchachos comprarán su careta el sábado y el domingo entrarán en su casa con ella puesta. La sostendrán con la mano y se la quitarán a cada momento.
Estos muchachos tienen todos un hermano pequeño que es a quien va dirigido el disfraz y la máscara.
Las caretas son iguales. Unas tienen bigotes de mosquetero y otras de dandy. Los chicos que apenas levantan media vara del suelo se colocarán estas caretas embigotadas, y con una trompeta de aluminio pasearán la acera donde están sus casas. Estas caretas no tienen más interés. 
...




12 febrero 2013

Carnaval

  
Los carnavales me agotan, pero me ofrecen siempre un espectáculo que considero curioso. Observo el ir y venir de las máscaras, la impertinente gracia de algunos, la zafiedad de otros.
Necesito al menos una copa para estar animada. El vodka primero de esa noche ya estaba mediado cuando la pandilla comenzó a dar saltos. No me apetecía, me gusta más contemplar el panorama. Los dejé hacer, reír, bailar...
                                                                 Dolores Campos-Herrero, El antifaz


19 febrero 2012

LIBRO PRIMERO
(1922)

VACACIONES SENTIMENTALES

VIII
Y con la luna ha vuelto la visión de mi hermana

en el plácido ambiente de los primeros años;


aquel verano vino de la pensión, ufana;


ya era una mujercita con sus catorce años.




Vino también tía Rosa, ya un poquito arrugada,


cuyas viejas historias gustábamos oír;


sobre todo las que eran de aquella temporada


tan célebre: dos meses pasados en Madrid...




Cuando viera a la reina una tarde de Enero


en la carroza regia por la Puerta del Sol;


y pintorescos cuentos de aquel rey jaranero


caballero perfecto, simpático español.




Cual buena provinciana, no se le quedó nada


por ver, y recordaba con deleite especial


cuando a primera hora, de maja disfrazada,


fue con unas amigas al baile del Real.




Las máscaras estaban, a su decir, divinas,


con el rostro cubierto por el negro antifaz;


los palcos encantaban llenos de serpentinas...


¡Las mujeres tan lindas y los hombres de frac!




Mas todos los requiebros se dijeron por ella


-de algunos recordaba la picaresca sal-.


Quizá por ser más tímida, no por ser la más bella.


¡las había tan bellas en ese carnaval!




Y nosotros quisimos ver el disfraz preciado


que por aquel buen tiempo fue toda su ilusión


y que ahora dormía sus glorias, olvidado


en el apolillado misterio de un arcón...




Del que ella fue sacando con cuidadoso anhelo


entre cintas marchitas y deslucidos trajes:


la cumplida basquiña de negro terciopelo,


y la mantilla blanca tembladora de encajes...




Un escarpín de raso con un bordado alterna


y unas medias rosadas, tras una falda grana,


dignas de haber ceñido la torneada pierna


de la gentil Rosario Fernández, La Tirana...




Mi hermana ha recogido todos estos primores,


ha salido y ha vuelto poco rato después;


y ya era una Manola de los tiempos mejores,


hija de Maravillas, del Rastro o Lavapiés...




Y adoptando un gracioso talante pinturero,


nos miraba con una sonrisa picaruela:


yo entusiasmado le arrojé mi sombrero


diciéndole un piropo de una vieja zarzuela.




Y benévolamente tía Rosa sonreía,


acaso recordando el donaire jovial


con que el Rey don Alfonso la llamó: ¡Reina mía!


aquel inolvidable Martes de Carnaval...


Tomás Morales, Las Rosas de Hércules