07 septiembre 2026

Reseña de "Niágara" de Joyce Carol Oates

 


Título: Niágara

Autora: Joyce Carol Oates

Editorial: Lumen

Fecha de publicación original: 2005

Número de páginas: 720 

Este es el tercer libro que leo de esta escritora (leer reseñas de las dos anteriores, Violación. Una historia de amor [Ver aquí] y El señor Fox [Ver aquí]) y, como era de suponer, no ha defraudado las altas expectativas que tenía sobre él motivadas por la recomendación de la periodista y escritora Berna González Harbour, autora de su reseña y cita promocional, en la que dice que se trata de "una de las grandes novelas de la autora que con más ambición ha retratado la vida americana del último medio siglo".

En esta obra Oates alcanza su plenitud no solo por la historia que cuenta, sino también por los personajes que en ella participan y por las leyendas que recoge. La trama gira en torno a Ariah, una mujer que se queda viuda tras la noche de bodas porque su marido se suicida arrojándose a las cataratas. Niágara, un paraíso para los recién casados, se convierte en un espectáculo mediático mientras intentan recuperar el cadáver y durante ese intervalo de tiempo Dick Burnaby, un prestigioso abogado, se enamora de Ariah  con la que terminará casándose. La evolución de esa historia de amor, sus complicaciones, el desenlace de la misma, los hijos... conformarán una historia fascinante en la que las leyendas en torno a las cataratas cobran un valor importante. En la novela se tratan temas espinosos como la homosexualidad, la corrupción, la traición, la estafa, el engaño, el asesinato, la especulación, la integridad, la diferencia de clases, el excesivo apego a los hijos, la necesidad del duelo, el matrimonio o la familia; y llega a convertirse en un fresco de la sociedad americana de la época. Entre todos los personajes destaca por su complejidad Ariah, la protagonista: una mujer para la que la familia que ha formado, sobre la que ejerce su poderosa e intransigente influencia, está por encima de todo. Es una madre exigente, una esposa enamorada a la vez que inflexible y una viuda mantenedora, que prefiere bajar de estatus a tener que pedir nada a su familia biológica ni a su familia política. Pero hay otros personajes maravillosos como su segundo marido, Dick, un abogado brillante que no duda en poner su carrera al borde del precipicio por intentar hacer lo correcto. El estilo empleado, ágil y dinámico pero a la vez detalladamente descriptivo, hace que el lector se sumerja en la narración sin importar la extensión de la obra, deseoso de saber cómo continúa la trama y cómo evolucionan los personajes a partir de las situaciones que tienen que vivir. Libro magnífico de lectura muy recomendable.