Miscelánea de reseñas literarias, noticias, animación a la lectura, textos, críticas teatrales, comentarios... Correo: litenatura@gmail.com
14 junio 2024
Reseña de "Algo que contarte" de Alice Munro
Reseña de "Los de Bilbao nacen donde quieren" de María Larrea
¡Cómo se nota cuando se narra una experiencia propia! Así ocurre con esta novela de María Larrea, un testimonio desgarrador sobre la adopción en general y sobre la suya en particular. Comienza el relato contando la desgraciada historia de sus padres Victoria y Julián -ambos abandonados por sus respectivos progenitores, la primera de modo temporal- para, a continuación, compartir con el lector la conmoción que para ella supuso descubrir que era adoptada, momento a partir del cual inicia una búsqueda obsesiva de sus orígenes recurriendo para ello a diversas fuentes: policía, detective, registro, asociaciones de adoptados, etc. Estas pesquisas dan resultado y, al fin, logra encontrar a su madre biológica. Tras juzgar, renegar y mantener con sus padres adoptivos, especialmente con su padre, una tensa relación, logra reconciliarse con estos y asistirlos en sus respectivas enfermedades, quedándose con los buenos momentos -que, pese a todo, los hubo- y agradeciéndoles lo que hicieron por ella. Temas como la maternidad, el alcoholismo, los abusos sexuales, la emigración, la prostitución, el desapego, los malos tratos, la búsqueda de la propia identidad, las adopciones ilegales, los secretos, etc. son tratados por la autora con delicadeza y emoción, sin caer en sentimentalismos ni excesos. Los personajes son de carne y hueso con sus luces y sus sombras, sueños y frustraciones, retratados con precisión y sin concesiones: Victoria, Julián, la despegada abuela Dolores, el abuelo abusador, la abuela prostituta, la madre de leche, la madre biológica, las monjas del convento de acogida, la protagonista que logra encontrar la calma tras crear su propia familia y recomponer las piezas del puzzle de la que le fue dada... Lectura muy recomendable de esta novela que recoge una cita de Oscar Wilde muy ligada a su trama:
Los hijos comienzan amando a sus padres; al volverse mayores los juzgan; a veces los perdonan.
15 mayo 2024
Reseña de "En agosto nos vemos" de Gabriel García Márquez
Confieso mi reticencia a la hora de leer este libro calificado por su autor como no apto para la publicación, pero pudo más mi curiosidad y mi fidelidad a uno de los mejores escritores de todos los tiempos. Y no me arrepiento en absoluto, ya que desde la primera página nos encontramos con los personajes, la atmósfera, el mundo, la manera de imaginar y de contar historias del maestro.
El argumento gira en torno a Ana Magdalena Bach, una mujer que ronda la cincuentena, que cada 16 de agosto se traslada a una isla para poner flores en la tumba de su madre. Está casada con un músico y tiene dos hijos, un varón -músico como su padre- y una hembra -que ingresa en un convento para hacerse monja-. Cada año sale de su monótona vida para coger el transbordador y dirigirse a la isla, alojarse en un hotel, comprar gladiolos en el mismo puesto, tomar un taxi, llegar al camposanto donde busca el lugar en el que está enterrada su madre y deposita las flores sobre su tumba, regresar al hotel, cenar, leer un libro y volver de regreso a la mañana siguiente. Pero un año cambia la rutina y mantiene una noche de pasión con un hombre; y a partir de entonces, en los años sucesivos intentará repetir la experiencia con mayor o menor fortuna. Una coincidencia le hará descubrir la verdadera razón por la que su madre decidió poco antes de morir que la enterraran en la isla y ella tomará una decisión al respecto. Se trata de una novela bellísima, cuya lectura se hace corta porque atrapa la atención del lector de principio a fin y le hace viajar a ese escenario, conocer a los personajes, sentir la adversa climatología del agosto de esas latitudes, ver la evolución de la isla con el turismo invasor de sus rincones, escuchar la música interpretada por las orquestas, contemplar la laguna y las garzas que la sobrevuelan y notar la brisa marina en el rostro cuando el transbordador inicia la marcha. Impagables los pensamientos y acciones de la protagonista, sus miedos y satisfacciones, sus sospechas sobre la infidelidad de su marido y sus silencios para que este no descubra las suyas. Y en todo este relato cabe destacar la omnipresencia de la literatura: desde la propia de la carrera inacabada de Ana Magdalena, pasando por sus lecturas al abandonar esta (El lazarillo, El viejo y el mar, El extranjero) hasta llegar a los libros que lleva a sus últimos cuatro viajes: Drácula de Bram Stoker, El día de los trífidos de John Wyndham, Crónicas marcianas de Ray Bradbury, El ministerio del miedo de Graham Greene y Diario del año de la peste de Daniel Defoe. Libro de lectura muy recomendable.
05 mayo 2024
Reseña de "Nada que decir" de Silvia Hidalgo
20 abril 2024
Reseña de "Sirimiri" de Araceli Cobos Reina
Maravillosa novela de aprendizaje escrita por la periodista Araceli Cobos Reina que cuenta la peripecia vital de la narradora protagonista, Ana, desde la niñez hasta la edad adulta, teniendo como marco un barrio industrial de Vizcaya -su barrio-, la heroína y el efecto que causa en los jóvenes, la reconversión industrial, la crisis económica y, especialmente, el terrorismo de ETA y sus consecuencias en la sociedad vasca.
El libro se divide en tres partes que constan de una serie de capítulos, cada uno con un título y una cita que dan pistas sobre su contenido: Una niña de barrio, compuesto por veinte; Así que pasen los años, que cuenta con veintiuno; y Epílogo: La paz y las palabras, formado por otros tres. En ellos Ana narra sus descubrimientos a medida que los hace, ya sea a través de sus ojos de niña, ya de adolescente y/o adulta: la libreta de Richi, su incidente con el cura, las pintadas sobre Yoyes, las siglas de ETA, las espinas de la amistad, las verbenas, el primer amor, los atentados, la vida universitaria, el asesinato de Miguel Ángel Blanco y el impacto que causó, la primera entrevista... Todo desde el prisma de las personas corrientes, como lo son Ana y su familia, sus vecinos o sus amigos; personas que perciben cómo su vida cotidiana se ve afectada por la política aunque ellos no quieran: amigas que no comparten su punto de vista sobre lo que acontece y que por eso se alejan, profesores perseguidos por tener una ideología determinada o muchachos vulnerables que son manipulados hasta llevarlos a cometer crímenes sin ser plenamente conscientes de por qué lo hacen. Pero esta novela es mucho más, ya que en ella nos podemos reconocer los lectores que pertenecemos a la generación X -la misma de la autora- que no hemos nacido en el País Vasco, ya que las costumbres, la música, las vivencias, los intereses son los mismos; y otro tanto ocurre con las ganas de aprender, la prisa por crecer, las dudas a la hora de elegir una carrera, la necesidad de encontrar un lugar en la sociedad, la incorporación al mundo laboral, los sueños, los amigos, la rebeldía ante la injusticia, etc., que trascienden los límites geográficos de Euskadi. Muchos son los temas que se tratan: el amor, la familia, la sororidad, la violencia de género, la droga, las apariencias, la falsedad, la esperanza, el dolor, la amistad, el miedo, la incomprensión, el terrorismo, la política, el sufrimiento, y todos son tratados con autenticidad, rigor y delicadeza por la autora. Me ha conmovido particularmente la relación de Ana con su padre (precioso el pasaje en el que inventa para ella otro significado a las siglas de ETA) y me ha recordado al mío, que también trabajó en el turno de noche.
Uno de estos hombres es mi padre. Se acaba de dar la vuelta porque sabe que estoy asomada al balcón para decirle adiós. Me sonríe desde lejos y agita sus manos para despedirse. Aún lo hará una última vez, antes de doblar la esquina, antes de que le pierda de vista. Yo le volveré a decir adiós cuando vea el tren partir, aunque él, de esto, ya no se dará cuenta.
Lectura muy recomendable.
07 abril 2024
Las nuevas tecnologías en la educación
La importancia de las nuevas tecnologías en la educación radica en su capacidad de transformación del entorno educativo y en la necesidad de adaptarlo a las demandas del siglo XXI, ya que -como señala el Informe Educación 2030 de la UNESCO- el uso de las TICs en el ámbito educativo es fundamental para preparar a los estudiantes de cara a un mundo cada vez más interconectado y tecnológico. Por ello hay que contar con el otro elemento fundamental del proceso enseñanza-aprendizaje, los docentes, a los que se debe "permitir adquirir aptitudes tecnológicas adecuadas para utilizar las TICs y las redes sociales, así como competencias básicas en materia de medios de comunicación y de análisis críticos de las fuentes". De este modo, los docentes deben actualizar y ampliar sus metodologías de enseñanza, incorporando recursos didácticos innovadores para hacer más atractivo el proceso educativo y motivar así en mayor grado al alumnado.
La implementación de las nuevas tecnologías en el ámbito educativo trae consigo una serie de ventajas que transforman la experiencia de aprendizaje y enseñanza: aumento de la motivación y el compromiso, mejora de la retención y el conocimiento, acceso a recursos educativos actualizados, desarrollo de las competencias digitales, flexibilidad y accesibilidad, fomento de la autonomía, educación inclusiva y colaboración mejorada.
La variedad de herramientas tecnológicas favorece además la diversidad de los aprendizajes: el alumnado puede buscar, recibir y transmitir información a través de diferentes vías -blogs, aulas virtuales, foros, redes sociales, presentaciones, audios, vídeos- y el uso óptimo de todas ellas acreditará su competencia digital, tan necesaria para desenvolverse en su realidad cotidiana como útil para su incorporación al mundo laboral.
De todo lo anterior puede extraerse una conclusión, a saber, la vital importancia de la incorporación al ámbito educativo de las nuevas tecnologías.
01 abril 2024
Reseña de "Baumgartner" de Paul Auster
Tercera novela que leo de Paul Auster -las dos anteriores fueron Diario de invierno (reseñada en este blog [Leer aquí]) y Viajes por el scriptorium)- y, aunque no es uno de mis escritores preferidos, he de decir que me ha gustado mucho. Su dominio de la prosa es excepcional, así como su facilidad para pasar de un tema a otro y su detallismo en las descripciones de las situaciones más cotidianas. En torno a una trama sencilla, la vida diaria de un anciano profesor universitario con sus recuerdos, dificultades, proyectos y realidades, teje una obra en la que sobresalen Ana, su esposa fallecida, y las circunstancias que rodearon su feliz vida en común; su relación con Judith tras la muerte de aquella y su frustrado proyecto matrimonial; la historia de su familia con viaje incluido a Ucrania en busca de sus raíces; su proceso de escritura de un libro de ensayo; y la preparación de la estancia en su casa de una doctoranda que valora la posibilidad de elaborar una tesis doctoral sobre la obra de su esposa. Todo ello adornado con fragmentos de textos inéditos de Ana y del libro que él mismo está escribiendo, que sumergen al lector en la vida del protagonista en diferentes etapas de la misma. El final abierto parece propiciar una continuación del relato de su peripecia vital a partir de ese momento. Es destacable la caracterización de los personajes, especialmente los femeninos, que influyen en mayor o menor medida en la vida y en la evolución del protagonista. Son también importantes los personajes secundarios que lo rodean y acompañan durante el relato. La variedad de temas tratados (las dificultades propias de la senectud y la enfermedad, la importancia de los recuerdos en el equilibrio emocional del ser humano, la esperanza, el amor, la nostalgia, la ilusión, el cierre de unas etapas vitales y la necesidad de abrir otras a pesar del poco tiempo que resta por vivir, las relaciones de pareja, etc.) y la libertad del autor para construir una obra en la que a estas alturas no tiene nada qué demostrar hacen que esta novela se convierta en una lectura absolutamente recomendable.
12 marzo 2024
Reseña de "También esto pasará" de Milena Busquets
Confieso con cierto sonrojo que no conocía esta obra ni a su autora hasta que la escuché siendo entrevistada por los componentes del pódcast Medianoche en Comala. A raíz de esa entrevista busqué la novela, la leí y me emocioné con ella. Se trata de una carta de amor de Milena a su madre, la prestigiosa editora Esther Tusquets, tras la muerte de esta acaecida dos años atrás. El relato es una suerte de diálogo con la madre fallecida a principios de verano, con una primera parte en la que Blanca -la protagonista- intenta pasar el duelo recurriendo al amor, el sexo, el enamoramiento, la amistad, las fiestas, las sustancias... durante ese estío en el que se instala en la casa familiar de Cadaqués, lugar de veraneo desde su infancia, en cuyo cementerio descansan los restos mortales de su madre. Los sentimientos, las emociones, la orfandad más absoluta rodean a Blanca que intenta mitigar su dolor rodeándose de sus hijos, exmaridos, amigos y conocidos del pueblo hasta que reúne el valor suficiente para visitar la tumba de su madre. Durante el relato ella dialoga con esta intentando explicar la estrecha relación que las unió, el amor que compartieron y las enseñanzas que aquella le transmitió: libertad, tolerancia, respeto al diferente, hospitalidad, generosidad; tratando temas como la muerte, la maternidad, el matrimonio, el dolor, la ausencia, la pérdida de la juventud, la infancia, la enfermedad, la libertad. La última página de la novela y el epílogo lograron emocionarme. Como la propia autora confiesa, hay abundante material autobiográfico que convive con situaciones y personajes de ficción. Con ello consigue algo muy difícil, la universalidad. El título proviene de un cuento chino que la madre de la autora le contó cuando la vio triste tras la muerte su padre. Lectura absolutamente recomendable.
03 marzo 2024
Reseña de "Los besos" de Manuel Vilas
Tercera novela de Manuel Vilas que reseño en este blog -las dos anteriores son Ordesa [Leer aquí] y Alegría [Ver aquí]- y debo confesar que es la que menos me ha gustado de las tres. Si bien contiene algunas de las genialidades propias de este autor como pueden ser sus dotes de observación, sus reflexiones a partir de acciones u objetos cotidianos, su estilo ágil, su prosa un tanto poética (fruto del oficio de poeta ejercido por Vilas con anterioridad a su aventura narrativa), el hecho bastante original de ponerle a su amada el nombre de un personaje femenino del Quijote, y sus opiniones sobre esta obra; en cambio, las excesivas repeticiones, las minuciosas descripciones del objeto de su enamoramiento (el pelo, las manos, los pies, el cuerpo de Montserrat / Altisidora), la incesante búsqueda de la belleza, sus reiterados hurtos en el supermercado como protesta contra el capitalismo o los detallados y reiterativos análisis de los besos y de los encuentros eróticos de los protagonistas dificultan la lectura de la obra, cuya trama de por sí es bastante simple: la historia de un efímero amor entre Salvador, un profesor jubilado de manera anticipada, y Montserrat, una frutera de un pueblo de la Sierra de Madrid, mientras dura el confinamiento que sufrimos los españoles durante la pandemia de la Covid-19. Hay partes absolutamente prescindibles, como la relacionada con un antiguo novio de Montserrat que se encuentra ingresado a causa del virus o la muerte de la madre de aquella, que no aportan nada al relato. El final de la historia es totalmente previsible.
13 febrero 2024
Reseña de "Le dedico mi silencio" de Mario Vargas Llosa
Una verdadera lástima el hecho cierto -señalado por él mismo- de que esta será la última novela de Mario Vargas Llosa, el maestro de la narración. Un escritor que siempre me ha maravillado, tanto por las tramas de sus novelas -que he leído prácticamente en su totalidad- como por la técnica empleada en la composición de las mismas. Un autor cuya trayectoria es tan conocida que no merece la pena detenerse en ella, más allá de recordar su pertenencia al boom latinoamericano, sus magistrales novelas (La ciudad y los perros, La casa verde, La guerra del fin del mundo, Conversación en La Catedral, Pantaleón y las visitadoras, El hablador, La fiesta del chivo, Travesuras de la niña mala, El sueño del celta, Cinco esquinas, El héroe discreto o El paraíso en la otra esquina), sus relatos (Los jefes y Los cachorros), sus obras de teatro (La señorita de Tacna, Kathie y el hipopótamo, La Chunga), su ingreso en la Real Academia Española de la Lengua, o la obtención de los premios literarios más prestigiosos: el Miguel de Cervantes en 1994 y el Nobel de Literatura en 2010.
El argumento de Le dedico mi silencio gira en torno a Toño Azpilcueta, un apasionado de la música criolla sobre la que investiga y escribe desde su juventud, cuya vida cambia cuando escucha a un guitarrista desconocido, Lalo Molfino. La impresión que se lleva al escuchar a este intérprete le hace reflexionar sobre la influencia que este tipo de música podría ejercer en la unión de los habitantes de su país, fracturado y asolado por la violencia de Sendero Luminoso, y le determina a investigar a este personaje y escribir un libro sobre la historia de la música criolla en el que desarrollar la idea que le ha inspirado el virtuosismo del guitarrista. Para ello, visita el lugar de nacimiento de Lalo y descubre su miserable origen y la misteriosa vida que ha llevado hasta su reciente fallecimiento, intentando comprender su carácter y su enigmático proceder, a la vez que se documenta concienzudamente e inicia la redacción del libro en el que desarrolla su quimérica creencia del poder de la música criolla en el devenir de sus compatriotas. No desvelaremos el final, pero sí hemos de decir que el proyecto se le va de las manos en su afán de aportar argumentos que defiendan tal hipótesis. Si el tema principal de la novela es la utopía, hay otros muchos que se tratan en ella: el perfeccionismo ("tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado"), la importancia de la historia, el poder de la música, los trastornos psicológicos (la personalidad obsesivo-compulsiva del protagonista que le lleva a somatizar su contínua búsqueda), la historia de la música criolla, la huachafería (sentimentalismo, cursilería del peruano), la amistad, la vida académica, el descrédito, la locura, la realidad frente al ideal, el fracaso... Todo visto con un punto de ironía por el autor, que pergeña sus personajes de acuerdo con sus intereses, personajes humanos como Toño -idealista, tenaz hasta la extenuación-, Cecilia Barraza -cantante peruana que es un personaje real, amiga en este caso de Toño como lo es en la realidad de Mario Vargas Llosa-, Matilde -la esposa que apoya a su marido hasta que no puede más-, el amigo que le presta el dinero para que escriba su libro, el editor que le publica la obra, el psiquiatra que intenta curarlo, etc. La técnica narrativa empleada es la misma que la utilizada en algunas novelas anteriores, que consiste en llevar dos historias en paralelo, una que discurre por los capítulos pares y otra por los impares, sin que se pierdan los vasos comunicantes o sus contenidos se independicen del todo, y que en este caso son la narración de las peripecias de Toño y el ensayo que escribe este sobre la historia de la música criolla. Especial emoción me ha causado encontrar aquí nombrado a Federico Barreto, el poeta que escribió los versos en el abanico de Mamaé, la protagonista de La señorita de Tacna. Novela de lectura muy recomendable.








