Una trama de amores y desamores "típica del siglo XVII" que supone un nuevo reto en el catálogo de producciones que acumula 2RC Teatro Compañía de Repertorio. "Es la producción más coral que hemos hecho", en palabras del director Rafael Rodríguez, que una vez más pone en la escena su pasión por los textos clásicos.Con una carpintería escénica reducida a la mínima expresión y un reparto cien por cien canario en el que destacan Naira Gómez y Víctor Formoso, en los roles respectivos de Doña Clara y Don Clemente, junto a nombres de la escena canaria como Maikol Hernández, Yanet Sierra o Mingo Ruano, entre otras, la acción que Rojas Zorrilla ubicó en Madrid se traslada a Canarias. Con adaptación del texto a cargo de Yolanda Pallín, la versión "está hecha con delicadeza y simpatía porque no queríamos repetir el texto, sino buscar algunos referentes canarios", subraya Rodríguez sobre el guiño insular del montaje. La casa de los personajes principales y frontis único en el escenario del Cuyás, se sitúa en la calle Peregrina, "un lugar limpio y simple", entre referencias al carnaval capitalino, al de La Palma, y al de resto de Islas, a lugares como el Muelle de San Telmo, Arucas o La Isleta, con la iconografía siempre presente de Néstor de la Torre.Tras dos meses y medio de intensos ensayos y algunos flecos que restan por ajustar, la obra se estrena la próxima semana con funciones escolares a las 10.30 horas, y con el aforo ya completo, los días 25, 29 y 30 de noviembre, y el 1 y 2 de diciembre. Las funciones para el público en general serán los días 25 y 26 de noviembre y el 2 y 3 de diciembre, a las 20.30 horas. "Un gran vodevil" que la compañía grancanaria espera poner en el circuito peninsular el próximo año.
Miscelánea de reseñas literarias, noticias, animación a la lectura, textos, críticas teatrales, comentarios... Correo: litenatura@gmail.com
19 noviembre 2011
11 noviembre 2011
La colmena científica o El café de Negrín, Premio Nacional de Literatura Dramatizada 2011
El Premio Nacional de Literatura Dramatizada tiene este año aroma isleño: el galardón recayó ayer en el dramaturgo José Ramón Fernández por su obra La colmena científica o el café de Negrín. La pieza teatral, a cuya representación tuvimos la oportunidad de ir con los alumnos de 1º de Bachillerato del IES La Isleta en el teatro Cuyás en el mes de abril, rememora el ambiente del famoso Laboratorio de Fisiología (1916-1936) de Juan Negrín, con discípulos de tanta proyección como el futuro Premio Nobel Severo Ochoa.
José Ramón Fernández refleja en la obra una de las facetas más desconocidas del expresidente del gobierno de la II República, su etapa como catedrático, médico y científico. La historiografía ha dado más relevancia a su perfil político, mientras que el aspecto docente quedaba relegado. Negrín, tras estallar la I Guerra Mundial, regresa de Alemania con el objetivo de aceptar una invitación para trabajar como investigador en Estados Unidos. Ramón y Cajal lo convence para que se quede en Madrid y dirija uno de los laboratorios de la Residencia de Estudiantes, una de las piezas del proyecto de la Institución Libre de la Enseñanza.
El autor de Nina (Premio Lope de Vega 2003), Babilonia y La Tierra, entre otras obras, contextualiza La colmena científica o el café de Negrín en este periodo que arranca en 1916 y que decae con la incorporación del catedrático a las filas socialistas, compromiso que le lleva a abandonar cada vez más la ciencia. El texto premiado, estrenado en octubre del pasado año y dirigido por Ernesto Caballero, introduce al espectador en el ritual del café preparado por el ayudante de Negrín, el profesor Hernández Guerra, nacido en Tejeda. Alrededor del apreciado estimulante, tras ser pasado por el molinillo y calentado en la probeta, se congregaba la tertulia. La cita venía a ser una foto fija de la efervescencia cultural y científica que vivía España: allí se llegaron a reunir los jóvenes investigadores con científicos de la talla de madame Curie (de paso por Madrid), con pensadores como Unamuno, y en ocasiones con el poeta Lorca, para hablar de lo divino y lo humano. Había una retroalimentación entre las ideas científicas y humanísticas.
La colmena científica o el café de Negrín refleja la alegría y el optimismo de una sociedad que avanza. Su punto de partida, sin embargo, es el exilio de Negrín, que en 1946 se reencuentra con Severo Ochoa en Estados Unidos. El expresidente y el futuro Premio Nobel de Medicina se habían enemistado por el suspenso que cosechó el asturiano en un oposición a una cátedra en Santiago de Compostela. Negrín estaba en el tribunal y apostó por otro candidato con cuña. Así y todo, el estadista socialista facilita a Ochoa y a su esposa el salvoconducto para salir de un Madrid asediado por la guerra civil. Tras el fin de la II República, el maestro y el discípulo sellan su reconciliación y aprovechan para mandar una postal a otro compañero del Laboratorio, el investigador Del Corral, que había preferido quedarse en Madrid bajo la protección del franquismo. El gesto epistolar, ajeno a la contienda entre las dos Españas, se guarda en los archivos de la Fundación Juan Negrín.
La obra de José Ramón Fernández destaca, frente a su entorno más cercano, la necesidad de Negrín por encontrar un cruce entre el saber científico y el compromiso político. Parte de sus discípulos, pero sobre todo Severo Ochoa, no llegarían a entender del todo que Negrín relegase su brillantez científica en favor de la complejidad de la vida de partido. En cierta manera tenían razón, el catedrático fue absorbido por la fuerza motriz de los acontecimientos y también por la de las conspiraciones. La colmena científica o el café de Negrín penetra en la psicología negrinista.
José Ramón Fernández refleja en la obra una de las facetas más desconocidas del expresidente del gobierno de la II República, su etapa como catedrático, médico y científico. La historiografía ha dado más relevancia a su perfil político, mientras que el aspecto docente quedaba relegado. Negrín, tras estallar la I Guerra Mundial, regresa de Alemania con el objetivo de aceptar una invitación para trabajar como investigador en Estados Unidos. Ramón y Cajal lo convence para que se quede en Madrid y dirija uno de los laboratorios de la Residencia de Estudiantes, una de las piezas del proyecto de la Institución Libre de la Enseñanza.
El autor de Nina (Premio Lope de Vega 2003), Babilonia y La Tierra, entre otras obras, contextualiza La colmena científica o el café de Negrín en este periodo que arranca en 1916 y que decae con la incorporación del catedrático a las filas socialistas, compromiso que le lleva a abandonar cada vez más la ciencia. El texto premiado, estrenado en octubre del pasado año y dirigido por Ernesto Caballero, introduce al espectador en el ritual del café preparado por el ayudante de Negrín, el profesor Hernández Guerra, nacido en Tejeda. Alrededor del apreciado estimulante, tras ser pasado por el molinillo y calentado en la probeta, se congregaba la tertulia. La cita venía a ser una foto fija de la efervescencia cultural y científica que vivía España: allí se llegaron a reunir los jóvenes investigadores con científicos de la talla de madame Curie (de paso por Madrid), con pensadores como Unamuno, y en ocasiones con el poeta Lorca, para hablar de lo divino y lo humano. Había una retroalimentación entre las ideas científicas y humanísticas.
La colmena científica o el café de Negrín refleja la alegría y el optimismo de una sociedad que avanza. Su punto de partida, sin embargo, es el exilio de Negrín, que en 1946 se reencuentra con Severo Ochoa en Estados Unidos. El expresidente y el futuro Premio Nobel de Medicina se habían enemistado por el suspenso que cosechó el asturiano en un oposición a una cátedra en Santiago de Compostela. Negrín estaba en el tribunal y apostó por otro candidato con cuña. Así y todo, el estadista socialista facilita a Ochoa y a su esposa el salvoconducto para salir de un Madrid asediado por la guerra civil. Tras el fin de la II República, el maestro y el discípulo sellan su reconciliación y aprovechan para mandar una postal a otro compañero del Laboratorio, el investigador Del Corral, que había preferido quedarse en Madrid bajo la protección del franquismo. El gesto epistolar, ajeno a la contienda entre las dos Españas, se guarda en los archivos de la Fundación Juan Negrín.
La obra de José Ramón Fernández destaca, frente a su entorno más cercano, la necesidad de Negrín por encontrar un cruce entre el saber científico y el compromiso político. Parte de sus discípulos, pero sobre todo Severo Ochoa, no llegarían a entender del todo que Negrín relegase su brillantez científica en favor de la complejidad de la vida de partido. En cierta manera tenían razón, el catedrático fue absorbido por la fuerza motriz de los acontecimientos y también por la de las conspiraciones. La colmena científica o el café de Negrín penetra en la psicología negrinista.
09 noviembre 2011
Biblioteca Digital Ciudad Seva
Hemos añadido un nuevo enlace a nuestro blog: Biblioteca Digital Ciudad Seva, en el que podemos encontrar cuentos, novelas cortas, textos teatrales, ensayos y otro tipo de textos, anteriores a 1930. Es obra de Luis López Nieves, un escritor natural de Puerto Rico, que ha volcado en Internet muchísimos textos completos de la literatura universal. Absolutamente recomendable.
04 noviembre 2011
Falleció el poeta grancanario Manuel González Sosa
El pasado 25 de octubre fallecía en Las Palmas de Gran Canaria el poeta y crítico Manuel González Sosa. Nacido en Guía (Gran Canaria) en 1921, había desarrollado durante muchos años una extraordinaria labor de animación cultural, centrada tanto en el estudio y la difusión de algunos de los signos más relevantes de la creación poética en las islas -la del pasado y la del presente- como en la indagación de las relaciones que esos signos mantienen con la cultura española, europea y americana. Paralelamente, González Sosa escribió una obra poética cuya nota más distintiva fue acaso la interpretación del acto de vivir.
La juventud de Manuel González Sosa estuvo marcada por las duras condiciones de la posguerra: un largo, inacabable servicio militar en la isla de Fuerteventura, donde coincidió con el pintor Ángel Alonso, y un difícil, casi paradójico entusiasmo por la palabra poética. En Las Palmas estrechó una sólida amistad con algunos poetas, escritores y artistas (desde el pintor Antonio Padrón hasta la novelista Carmen Laforet) y pronto volcó ese entusiasmo en la creación de colecciones como San Borondón o La fuente que mana y corre, o suplementos culturales como Cartel de las Artes y las Letras, que publicaba el Diario de Las Palmas. Varias generaciones de poetas se estrenaron en esos medios, orientados por una personalidad intelectual al mismo tiempo generosa y apasionada, con una ilimitada capacidad para estimular jóvenes vocaciones y para ofrecer consejo. La historia cultural de las islas en estos últimos decenios habría sido, sin duda, mucho más pobre, ciertamente, sin él.
Como poeta, títulos como Sonetos andariegos (1967) o Contraluz italiana (1988), siempre en ediciones de tirada reducida, daban testimonio de una voz de dicción sobria, casi ascética. En 1992, González Sosa decidió publicar toda su obra poética en cinco entregas, bajo el título general de A pesar de los vientos, expresión tomada de Góngora ("Lee cuanto han impreso en tus arenas, / a pesar de los vientos, mis cadenas") que habla explícitamente de las angustiosas ataduras del vivir y de la conciencia, y de una decidida voluntad de testimonio. Pero también fue un crítico notable, aspecto en el que destaca Segunda luz (2006). En 1998, sus amigos publicaron un volumen de homenaje, Presencia de Manuel González Sosa, en el que se reconocía su generosa contribución al devenir de la cultura en una tierra concreta, en una concreta "morada vital".
La juventud de Manuel González Sosa estuvo marcada por las duras condiciones de la posguerra: un largo, inacabable servicio militar en la isla de Fuerteventura, donde coincidió con el pintor Ángel Alonso, y un difícil, casi paradójico entusiasmo por la palabra poética. En Las Palmas estrechó una sólida amistad con algunos poetas, escritores y artistas (desde el pintor Antonio Padrón hasta la novelista Carmen Laforet) y pronto volcó ese entusiasmo en la creación de colecciones como San Borondón o La fuente que mana y corre, o suplementos culturales como Cartel de las Artes y las Letras, que publicaba el Diario de Las Palmas. Varias generaciones de poetas se estrenaron en esos medios, orientados por una personalidad intelectual al mismo tiempo generosa y apasionada, con una ilimitada capacidad para estimular jóvenes vocaciones y para ofrecer consejo. La historia cultural de las islas en estos últimos decenios habría sido, sin duda, mucho más pobre, ciertamente, sin él.
Como poeta, títulos como Sonetos andariegos (1967) o Contraluz italiana (1988), siempre en ediciones de tirada reducida, daban testimonio de una voz de dicción sobria, casi ascética. En 1992, González Sosa decidió publicar toda su obra poética en cinco entregas, bajo el título general de A pesar de los vientos, expresión tomada de Góngora ("Lee cuanto han impreso en tus arenas, / a pesar de los vientos, mis cadenas") que habla explícitamente de las angustiosas ataduras del vivir y de la conciencia, y de una decidida voluntad de testimonio. Pero también fue un crítico notable, aspecto en el que destaca Segunda luz (2006). En 1998, sus amigos publicaron un volumen de homenaje, Presencia de Manuel González Sosa, en el que se reconocía su generosa contribución al devenir de la cultura en una tierra concreta, en una concreta "morada vital".
A continuación reproducimos un poema suyo que a mí, particularmente, me emociona:
A mi abuelo, detrás de la vida
Yo a este lado del muro, y tú a la parte
de allá. ¿Cerca, lejano? Tú callado;
yo gritando en silencio y obstinado
negándome a cansarme de llamarte.
Habla. Susurra apenas. Da un vagido,
un golpe con tu puño, o un ligero
arañazo en la cal. Yo sólo quiero
tenues sospechas de que está tu oído
pegado a la pared, como está el mío
sorbiendo tu callar. No he de pedirte
entero tu secreto: si es desierto
o mar, o senda, o cima, o bosque umbrío,
lo que se ve después. Quiero sentirte
para saber si ahí se está despierto.
26 octubre 2011
Semana Cultural del IES Islas Canarias
Dieciséis alumnos de 2º B -mi tutoría-, Jesús (el profesor de Educación Física) y yo salimos del instituto a las 9:20 horas y nos dirigimos a pie al Teatro, donde teníamos que estar a las 10:00. Recorrimos el Paseo de San José, la Calle López Botas, la Plaza de Santa Ana, la Plaza de las Ranas y llegamos puntuales al Teatro. Una vez allí y después de abonar los 3 euros que costaba cada entrada empezamos la visita, en la que un guía nos explicó las diferentes estancias del teatro y nos comentó algunos aspectos de su historia. Así, contemplamos el vestíbulo con sus pinturas, escaleras, puertas y cristaleras, los bellos salones, las pinturas del techo, el patio de butacas, los palcos, el paraíso, el escenario, la chácena, la sala de prensa, la terraza y, lo que más les gustó a algunas alumnas, los camerinos. La verdad, la visita resultó muy interesante y amena.
A las 11:35 salimos de allí y nos dirigimos a la Plaza de las Ranas para descansar un poco y reponer fuerzas.
A las 11:55 iniciamos una marcha rápida hacia la Biblioteca Pública que está al lado de la Estación de Guaguas de San Telmo, a la que llegamos sobre las 12:10. Una vez dentro, una monitora nos enseñó las principales dependencias, la manera de hacerse socio y las prestaciones a las que da derecho, a la vez que nos demostró cómo se realiza una búsqueda de un libro. A las 12:50 iniciamos la marcha hacia el Teatro Pérez Galdós, donde nos teníamos que encontrar con los alumnos y profesores de 2º A, que habían realizado el mismo recorrido que nosotros, pero en sentido inverso. Cuando llegamos al Teatro, ellos no habían terminado todavía la visita, por lo que tuvimos que esperarlos un rato. Una vez que estuvimos todos, ¡vuelta al instituto!
La salida fue muy entretenida, además de interesante. Lo pasamos muy bien y aprendimos muchas cosas. Los alumnos se portaron de maravilla.
23 octubre 2011
Don Juan Tenorio vuelve a Las Palmas de Gran Canaria
El Tenorio se amplía y se desparrama por la ciudad. Y a mitad de precio. Ayer presentó el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria la cita anual con el personaje de José Zorrilla que este año vuelve con tantas novedades que poco tiene que ver con el espectáculo que comenzara a representarse desde 2004. Para empezar, la obra Don Juan Tenorio no será representada en Vegueta aunque sus personajes sí volverán a recrearse en el barrio histórico con otro drama de Zorrilla. La concejal de Cultura, María Isabel García Bolta, presentó ayer una agenda de eventos para celebrar el Día de los Difuntos (31 de octubre) que combina la tradición canaria con el espectáculo del Tenorio bajo el lema De finados y donjuanes. Con un presupuesto de 140.000 euros, muy por debajo de los 256.000 del año pasado, García Bolta y su equipo han diseñado un programa de actos que durará más de una semana y que se extiende a cuatro distritos de la capital. "Lo que queremos es que se pueda disfrutar de algo que no esté necesariamente localizado en un solo punto de la ciudad, por eso aceptamos la idea de 2RC Teatro y DD&Company de hacer un Don Juan distinto en los distritos", dijo la edil.Será en los distritos, precisamente, donde primero se levante el telón el día 27 de este mes. Los Jardines del Castillo de La Luz, en La Isleta, acogerán la representación de la comedia Desmontando a don Juan o el don divino juicio a Juan Tenorio, una pieza teatral escrita para la ocasión por el autor canario Maykol Hernández. Puesta en escena por 2RC Teatro, la obra pretende ser una visión crítica a la vez que humorística y didáctica del mito de Don Juan que también se representará en la calle Fragata de El Batán (día 28) y en el parque de La Mayordomía de Tamaraceite (29). "Vamos a convertir a Las Palmas por unos días en una ciudad donjuanesca", opinó el director de 2RC Teatro, Rafael Rodríguez.El auténtico Don Juan Tenorio, la obra de Zorrilla, podrá disfrutarse en una lectura dramatizada que se celebrará en el Gabinete Literario la noche del día 31. Esa misma noche se celebrará la fiesta de finaos, en la que parrandas y grupos folclóricos recorrerán las calles de Vegueta con bailes de taifas, castañas y buchitos de vino dulce. El plato fuerte se servirá en Vegueta los días 4 y 5 de noviembre, cuando Santa Ana se convierta en un gran teatro. No será esta vez Don Juan Tenorio la obra que se represente. En su lugar se recreará en la plaza de Santa Ana la pieza Margarita la tornera, una especie de precuela del Don Juan que Zorrilla escribió cuatro años antes que el Tenorio y en el que introduce ya el personaje del seductor sevillano -interpretado por el actor canario Luifer Rodríguez- y de la novicia doña Inés, aquí llamada Margarita.
17 octubre 2011
Casi todas las mujeres, de J. J. Armas Marcelo
Esta novela obtuvo el II Premio de Novela Ciudad de Torrevieja. En ella, Néstor Rejón, diseñador de joyas, escultor de oro, hace un repaso de las mujeres más importantes que han pasado por su vida hasta llegar a la actual, Sara D'Allara, una joven con la que el ya viejo "buscador de oro" pasa los últimos años de su vida en La Cúpula, su residencia de Taormina (Sicilia). Resulta interesante el paralelismo de su vida con la del autor de El Gatopardo, Lampedusa, obra cuya investigación ocupa el tiempo de Sara. Fascinantes son las descripciones que el autor hace de los paisajes de Sicilia.
16 octubre 2011
Premio Planeta 2011
El premio Planeta ha optado por las aventuras exóticas para celebrar su 60.º aniversario. Un autor del grupo, de éxito comercial contrastado, Javier Moro (Madrid, 1955), especialista en alzar coloristas y documentadas aventuras ambientadas en mundos lejanos, sobre todo en la India, se ha alzado con el premio mejor dotado de las letras hispanas (601.000 euros), con la novela El imperio eres tú, que narra la historia de Pedro I, el emperador de Brasil durante la primera mitad del siglo XIX. Moro recogió el premio anoche tras una cena de gala presidida por los príncipes de Asturias en el Palau de Congressos de Catalunya.El flamante premio Planeta es un novelista de esos que otorgan un papel fundamental al trabajo de investigación y documentación. Suele partir de una historia real –como la de la bailarina española Anita Delgado, que se casó con el marajá de Kapurthala, protagonista de Pasión india (2005), su novela más exitosa– que luego novela sobre la base de los datos reales que ha recopilado. "No invento los hechos ni los personajes pero sí los diálogos, o algunas situaciones concretas. Yo no estaba presente cuando sucedieron los hechos y debo recrearlos".
Moro es una apuesta comercialmente segura. Su Pasión india ha vendido más de un millón de ejemplares en español y ha sido traducido a 17 idiomas. El sari rojo (2008), basado también en una historia verídica, vendió cerca de medio millón, y está protagonizada por una estudiante italiana, Sonia Maino –la futura Sonia Gandhi– que viaja a la India como fruto de su pasión por Rajiv Gandhi y que se verá involucrada en las intrigas familiares de los clanes que dirigen el país. Las montañas de Buda (1998), sobre el conflicto tibetano, le llevó a Moro dos años de investigación en el Tíbet, Nepal y la India. Otras de sus obras son El pie de Jaipur (1995), una historia de superación humana de unos enfermos y, en colaboración con Dominique Lapierre (su tío carnal), Era medianoche en Bhopal (2001), la historia de la mayor catástrofe industrial de la India, en 1984, con 20.000 muertos y 600.000 afectados por una fuga en una fábrica. De joven, Moro fue precisamente ayudante de su tío Lapierre y Larry Collins en las tareas de documentación para las novelas que escribían.
Moro es una apuesta comercialmente segura. Su Pasión india ha vendido más de un millón de ejemplares en español y ha sido traducido a 17 idiomas. El sari rojo (2008), basado también en una historia verídica, vendió cerca de medio millón, y está protagonizada por una estudiante italiana, Sonia Maino –la futura Sonia Gandhi– que viaja a la India como fruto de su pasión por Rajiv Gandhi y que se verá involucrada en las intrigas familiares de los clanes que dirigen el país. Las montañas de Buda (1998), sobre el conflicto tibetano, le llevó a Moro dos años de investigación en el Tíbet, Nepal y la India. Otras de sus obras son El pie de Jaipur (1995), una historia de superación humana de unos enfermos y, en colaboración con Dominique Lapierre (su tío carnal), Era medianoche en Bhopal (2001), la historia de la mayor catástrofe industrial de la India, en 1984, con 20.000 muertos y 600.000 afectados por una fuga en una fábrica. De joven, Moro fue precisamente ayudante de su tío Lapierre y Larry Collins en las tareas de documentación para las novelas que escribían.
Confieso que intenté leer El sari rojo y no me gustó nada. Este tipo de novela -medio histórica medio novelada- no me agrada en absoluto. Recuerdo que me resultó tópica e insoportable. Esperemos que El imperio y tú sea mejor.
La finalista del Premio Planeta 2011 fue la extremeña Inma Chacón (Zafra, 1954), hermana gemela de la también escritora Dulce Chacón –fallecida en el 2003–, con la novela Tiempo de arena, donde narra una historia ambientada en la España de fines del siglo XIX y la primera década del XX, con tres hermanas toledanas "que luchan por los derechos que aún no tienen las mujeres. Habla de reivindicaciones, de igualdad ante la educación. También hay un misterio con niños desaparecidos". Chacón publicó en el 2005 La princesa india (Alfaguara), novela sobre una princesa azteca y un conquistador español "que mi hermana Dulce soñó escribir y yo hice por ella". La sombra de Dulce –que era idéntica físicamente a Inma– se proyecta en casi todo lo que su hermana hace. En el primer poemario de Inma, Alas, dedicado a Dulce, leemos: "Te quedaste en las alas que me diste / para que yo aprendiera a volar / suspendida en el viento / de tu nombre". Recordemos que Dulce Chacón es la autora de La voz dormida, fantástica novela cuya temática trata de la vida de unas mujeres durante la Guerra Civil española, que ha sido recientemente llevada al cine.
15 octubre 2011
El anuncio de Cola Cao
Vaya polémica ha suscitado la manera de hablar de los canarios en la Península, a raíz del anuncio de Cola Cao protagonizado por Yahel, el niño que practica surf como los mayores. Hay una página de Facebook en la que su administradora se permite el lujo de mandarlo al logopeda; y, lo que es peor, 1896 personas están de acuerdo con ella. ¿Serán ignorantes? ¿No conocen la norma culta del español hablado en Canarias? Para una vez que tienen la brillante idea de no doblar nuestro habla al español estándar...
Muy interesante el artículo de Juan García Luján sobre el tema: http://juanlujan.canariasahora.es/archives/1832
Esta noche se falla el LX Premio Planeta
Las diez novelas finalistas al LX Premio Planeta de Novela, que se entrega hoy en Barcelona, son mayoritariamente novelas de aventuras ambientadas en lugares exóticos, según ha desvelado el miembro y secretario del jurado, Carlos Pujol.
El Premio Planeta está dotado con 601.000 euros para la obra ganadora y 150.250 para la finalista, y se entregará en el Palau de Congressos de Catalunya con la presencia de los Príncipes de Asturias, pero el jurado ya ha desvelado algunos detalles sobre los libros candidatos.
Pujol ha comentado que hay muchas menos novelas sobre la Guerra Civil, que el nivel es "muy superior" al de años anteriores, y que muchas de las novelas presentadas están ambientadas en épocas pasadas, fuera de España, y mezclan historias reales con elementos fantásticos que rozan el surrealismo.
"Este año hay más matices, más variedad, más apertura a temas curiosos y fantásticos y más interés por unos escenarios exóticos. No sé si las nuevas generaciones de escritores son más viajeros o navegan más por Internet, pero se está produciendo un cambio sensible sobre el material narrativo", ha explicado Pujol, que este año cumple 40 años en el jurado.
En la rueda de prensa previa a la gala de entrega del premio, escenario propicio para rumores y cábalas de todo tipo, han sonado para el premio los nombres de varios escritores, como Javier Moro y Javier Cercas, que han sido contestados con sonrisas por parte del jurado.
Los encargados de tomar la decisión son Alberto Blecua, Ángeles Caso, Juan Eslava Galán, Pere Gimferrer, Carmen Posadas, Rosa Regàs y el propio Pujol, que se reunirán esta noche para decidir quién se llevará el premio mejor dotado de las letras españolas.
El presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara, se ha mostrado satisfecho por haber llegado a la sexuagésima edición del premio, y ha recordado que a lo largo de toda su historia se han presentado un total de 19.000 originales.
484 NOVELAS Y MUCHOS SEUDÓNIMOS
Este año se han presentado al premio 484 novelas, y aunque la mayoría proceden de España también destacan las novelas de América del Sur (60 novelas), América del Norte (44 novelas), resto de Europa (15 novelas) y América Central (11 novelas).
Entre las diez finalistas predominan las presentados con seudónimo: El heredero de Abdel, de Albaro Eulate; La flor del nilad, de Manila; La sombra de un desconocido, de Gadea Fitera; El emperador del fin del mundo, de Agustín San José; El hombre de Oriente, de Thomas Harding, y Arpegio, de Augusto Montserrat.
También se presentan El judío, de la escritora Ángeles Pérez Triguero, La trampa del diablo, de Juan Brian Doyle; Todos los gatos quieren zapatos, de Marta Platel; y La segunda vida, de Francisco Carreño Espinosa.
El Premio Planeta está dotado con 601.000 euros para la obra ganadora y 150.250 para la finalista, y se entregará en el Palau de Congressos de Catalunya con la presencia de los Príncipes de Asturias, pero el jurado ya ha desvelado algunos detalles sobre los libros candidatos.
Pujol ha comentado que hay muchas menos novelas sobre la Guerra Civil, que el nivel es "muy superior" al de años anteriores, y que muchas de las novelas presentadas están ambientadas en épocas pasadas, fuera de España, y mezclan historias reales con elementos fantásticos que rozan el surrealismo.
"Este año hay más matices, más variedad, más apertura a temas curiosos y fantásticos y más interés por unos escenarios exóticos. No sé si las nuevas generaciones de escritores son más viajeros o navegan más por Internet, pero se está produciendo un cambio sensible sobre el material narrativo", ha explicado Pujol, que este año cumple 40 años en el jurado.
En la rueda de prensa previa a la gala de entrega del premio, escenario propicio para rumores y cábalas de todo tipo, han sonado para el premio los nombres de varios escritores, como Javier Moro y Javier Cercas, que han sido contestados con sonrisas por parte del jurado.
Los encargados de tomar la decisión son Alberto Blecua, Ángeles Caso, Juan Eslava Galán, Pere Gimferrer, Carmen Posadas, Rosa Regàs y el propio Pujol, que se reunirán esta noche para decidir quién se llevará el premio mejor dotado de las letras españolas.
El presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara, se ha mostrado satisfecho por haber llegado a la sexuagésima edición del premio, y ha recordado que a lo largo de toda su historia se han presentado un total de 19.000 originales.
484 NOVELAS Y MUCHOS SEUDÓNIMOS
Este año se han presentado al premio 484 novelas, y aunque la mayoría proceden de España también destacan las novelas de América del Sur (60 novelas), América del Norte (44 novelas), resto de Europa (15 novelas) y América Central (11 novelas).
Entre las diez finalistas predominan las presentados con seudónimo: El heredero de Abdel, de Albaro Eulate; La flor del nilad, de Manila; La sombra de un desconocido, de Gadea Fitera; El emperador del fin del mundo, de Agustín San José; El hombre de Oriente, de Thomas Harding, y Arpegio, de Augusto Montserrat.
También se presentan El judío, de la escritora Ángeles Pérez Triguero, La trampa del diablo, de Juan Brian Doyle; Todos los gatos quieren zapatos, de Marta Platel; y La segunda vida, de Francisco Carreño Espinosa.
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