08 agosto 2026

Reseña de "La víspera" de Manuel Jabois

Título: La víspera

Autor: Manuel Jabois

Editorial: Alfaguara

Fecha de publicación original: 21 de mayo de 2026

Número de páginas: 208

Llegué a esta novela a través de Agenda Cultural de Radio5 Todo Noticias, espacio en el que entrevistaron a su autor para que la presentara. Aparentemente resultaba interesante, ya que en ella se trataban las relaciones familiares y se desvelaba un misterio que envolvía a una familia. Había leído con anterioridad otro libro de Jabois que me había gustado [Leer reseña aquí], la información recibida despertó mi interés y decidí leerla.

Las expectativas forjadas por su presentación no se cumplieron en absoluto. Se trata de una historia con ínfulas pero sin pies ni cabeza narrada de forma vulgar. La trama gira en torno a Amalia -ama de casa, casada con Ramón, madre de Chami y Mon y abuela del hijo de este-, que el 30 de diciembre prepara la celebración de su cumpleaños que tendrá lugar al día siguiente (de ahí el título, La víspera). Mientras ella se afana con los preparativos y espera la llegada de sus hijos, el pueblo en el que viven está tomado por la policía a causa de la desaparición de dos niños. El relato se mezcla con un oscuro suceso del pasado de Amalia que repercutió en la formación de su familia. Paralelamente, conocemos a Chami, el hijo mayor, un futbolista retirado con problemas de adicciones y una disfunción eréctil que, por lo que se ve, preocupa mucho no solo al personaje sino al narrador, ya que proporciona al lector todo lujo de detalles sobre el tema sin venir a cuento, que acude a la casa familiar teniendo antes que buscar a su hermano Mon -un desempleado alcohólico y divorciado- que también ha desaparecido. En fin, ¿para qué seguir? Un horror. Si la trama es imposible y los personajes resultan pedantes, sobrepasados por sus circunstancias, erráticos y sin un perfil definido, el tratamiento que se le otorga al relato es vulgar, escatológico e incluso soez. Sirvan de muestra la escena del despiece de un conejo para la comida llevada a cabo por la protagonista con "la misma mano con la que había masturbado a su marido la noche anterior" o la masturbación -sí, también parece que el tema interesa mucho al narrador- de Chami en el baño del avión. El desenlace de la historia es absurdo, amén de increíble. No entiendo cómo han podido publicar este libro y, lo que es peor, cómo hay críticos que firman una reseña positiva del mismo y programas literarios que lo publicitan. Para llorar. Lectura perfectamente prescindible.

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