Hoy ha tenido lugar la entrega del prestigioso Premio Cervantes en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. Lo ha recibido con todo merecimiento el escritor nicaragüense Sergio Ramírez [Leer más]. Nos alegramos profundamente y recomendamos la lectura de alguna de sus obras. En este blog hemos reseñado una de ellas, Margarita, está linda la mar [Ver reseña].
Miscelánea de reseñas literarias, noticias, animación a la lectura, textos, críticas teatrales, comentarios... Correo: litenatura@gmail.com
23 abril 2018
Día del Libro
Hoy se está conmemorando el Día del Libro de diferentes maneras. En el IES Islas Canarias lo hemos dedicado a Benito Pérez Galdós con una exposición sobre su vida y su obra y con la lectura continuada de Trafalgar adaptado para niños en la biblioteca. La exposición cuenta con trabajos realizados por alumnos de 4º ESO y con los fondos bibliográficos que, relacionados con este autor, posee nuestro centro. En la lectura participaron alumnos de 1º, 2º y 4º ESO, además de algunos profesores. El acto ocupó las dos primeras horas de la mañana.
02 abril 2018
Día Mundial del Teatro 2018
Como cada año, el 27 de marzo se conmemoró el Día Mundial del Teatro y, para celebrar su 70º aniversario, el Instituto Internacional del Teatro seleccionó este año a cinco autores con el fin de que escribieran los Mensajes del Día Mundial del Teatro, uno por cada una de las cinco regiones de la UNESCO: Asia Pacífico, los Países Árabes, Europa, las Américas y África.
Vamos a reproducir aquí el elaborado por Simon McBurney, actor, escritor, director de escena, cofundador del Théâtre de Complicité (Reino Unido, Europa):
A media milla de la costa de Cirenaica en el norte de Libia existe un vasto refugio rocoso de 80 metros de ancho y 20 de altura. En el dialecto local se le conoce como Hauh Fteah. En 1951 el análisis de datación por carbono 14 demostró una ocupación humana ininterrumpida de al menos 100.000 años. Entre los artefactos desenterrados había una flauta de hueso datada entre 40.000 y 70.000 años. Siendo un niño, al oír esto le pregunté a mi padre:
“¿Ellos tenían música?”
Me sonrió.
“Al igual que todas las comunidades humanas.”
Mi padre era un arqueólogo estadounidense, el primero en excavar en Hauh Fteah, en Cirenaica.
Me siento muy honrado y feliz de ser el representante europeo del Día Mundial del Teatro de este año.
En 1963, mi predecesor, el gran Arthur Miller, dijo en un momento donde la amenaza de guerra nuclear arrojaba su sombra sobre el mundo: “Cuando se nos pide escribir en un momento donde la diplomacia y la política tienen brazos tan terriblemente cortos y débiles, el delicado pero a veces amplio abrazo del arte debe soportar la carga de sostener unida la comunidad humana”. El significado de la palabra Drama deriva del griego “dran” que significa “hacer”… y la palabra teatro que procede del término griego “Theatron”, literalmente significa el “lugar donde se mira”. Un lugar no solo dónde miramos, también donde vemos, obtenemos, entendemos. Hace 2.400 años, Polykleitos el Joven diseñó el gran teatro de Epidauro. Con capacidad para 14.000 personas, la asombrosa acústica de este espacio abierto es milagrosa. Un diálogo desde el centro del escenario puede ser oído en todos los 14.000 asientos. Como era usual en los teatros griegos, cuando observabas a los actores, también podías ver el paisaje detrás de ellos. Esto no solo juntaba varios lugares a la vez, -la comunidad, el teatro y el mundo natural-, también unificaba todos los tiempos. De la misma manera que la obra evocaba mitos del pasado en el tiempo presente, podías ver más allá del escenario tu futuro final. La naturaleza.
Una de las revelaciones notables de la reconstrucción de “El Globo” de Shakespeare en Londres también está relacionada con aquello que vemos. Esta revelación tiene que ver con la luz. Tanto el escenario como el auditorio estaban iluminados por igual. Los artistas y el público se podían ver unos a otros. En todo momento. Dondequiera que mires hay personas. Y en consecuencia, se nos recuerda que el gran soliloquio de, digamos, Hamlet o Macbeth, no eran meditaciones privadas sino debates públicos.
Vivimos en un tiempo donde es difícil ver con claridad. Estamos rodeados de más ficción que en cualquier otro momento de la historia o la prehistoria. Cualquier “hecho” puede ser cuestionado, cualquier anécdota puede reclamar nuestra atención como una “verdad”. Una ficción en particular nos rodea continuamente. Aquella que busca dividirnos. De la verdad. Y de unos a otros. Y así, estamos separados. Las personas de las personas. Las mujeres de los hombres. Los seres humanos de la naturaleza.
Pero al igual que vivimos en un tiempo de división y fragmentación, también vivimos en un tiempo de inmenso movimiento. Como nunca antes en la historia las personas se están desplazando; muchas veces volando; caminando; nadando si hace falta; migrando; por todo el mundo. Y esto es solo el comienzo. La respuesta, como sabemos, ha sido el cierre de fronteras. La construcción de muros. La exclusión. El aislamiento. Vivimos en un orden mundial tiránico, donde la indiferencia es moneda y la esperanza una carga de contrabando. Y parte de esta tiranía es el control, no solo del espacio, sino también del tiempo. Este tiempo en que vivimos renuncia al presente. Se concentra en el pasado reciente y en el futuro. Yo no tengo eso… Yo compraré aquello…
Ahora lo he comprado, necesito tener la próxima… cosa. El pasado lejano está destruido. El futuro sin consecuencias.
Muchos afirman que el teatro no puede ni podrá cambiar nada de esto. Pero el teatro no va a desaparecer. Porque el teatro es un sitio. Me gustaría llamarlo un refugio. Donde las personas se congregan e inmediatamente forman comunidades. Tal y como hemos hecho siempre. Todos los teatros son del tamaño de las primeras comunidades humanas, de cincuenta a 14.000 almas. Desde una caravana de nómadas a un tercio de la antigua Atenas.
Y dado que el teatro solo existe en el presente, también cuestiona esta desastrosa visión del tiempo. El momento presente es siempre un tema del teatro. Sus significados se construyen mediante un acto comunitario entre el intérprete y el público. No solo aquí, sino ahora. Sin la actuación del intérprete el público no podría creer. Sin la creencia del público, la interpretación no sería completa. Nos reímos al mismo tiempo. Nos conmovemos. Nos quedamos sin aliento o enmudecemos. Y en ese momento, mediante el teatro descubrimos la más profunda verdad: que aquella que considerábamos la más privada división entre nosotros, los límites de nuestra propia conciencia individual, tampoco tiene fronteras. Es algo que compartimos.
Y no nos pueden parar. Cada noche reapareceremos. Cada noche los actores y la audiencia se reunirán de nuevo y la misma obra volverá a ser representada. Porque, como dice el escritor John Berge, “Muy dentro de la naturaleza del teatro hay un sentido de retorno ritual”, la razón por la cual ha sido siempre la forma de arte de los desposeídos, algo que a causa del desmantelamiento de nuestro mundo, somos todos. Dondequiera que haya intérpretes y audiencias las historias que no se pueden contar en ningún otro sitio se representarán, ya sea en las óperas y teatros de nuestras grandes ciudades, o en los campos que acogen migrantes y refugiados en el norte de Libia y en todo el mundo. Siempre estaremos unidos, en comunidad, en esta representación.
Y si estuviéramos en Epidauro podríamos levantar la vista y observar cómo compartimos todo esto con un panorama mayor. Porque siempre somos parte de la naturaleza y no podemos escapar de ello así como no podemos escapar del planeta. Si nos encontráramos en “El Globo” veríamos como preguntas aparentemente privadas se nos plantean a todos nosotros. Y si pudiésemos tener la flauta cirenaica de hace 40.000 años entenderíamos el pasado y el presente como indivisibles, y que la cadena que une la comunidad humana nunca será rota por los tiranos y demagogos.
Fuente: Artezblai, el periódico de las Artes Escénicas (20 de marzo de 2018)
23 marzo 2018
Participación en el XII Premio Espiral Edublogs
Ha sido aceptada la candidatura de este blog para el XII Premio Espiral Edublogs. El fallo se dará a conocer en mayo. [Leer más]

18 marzo 2018
Visita a Casa África
Hace unos días tuve la oportunidad de visitar Casa África con algunos alumnos. Recorrimos la exposición Nómadas y luego realizamos una actividad sobre la negativa imagen de África que transmiten los medios de comunicación. Me pareció una visita muy interesante en todos los sentidos, tanto por las impresionantes fotografías expuestas allí, que fueron realizadas por Samuel Aranda, como por los comentarios que de su experiencia en el tiempo y en los lugares en que fueron tomadas hace Martín Caparrós en un documental que también se exhibe en una de las salas. Además, la presentación y los vídeos que nos mostraron en la actividad sobre la imagen que ofrecen los medios de comunicación del continente africano nos hicieron reflexionar sobre muchos aspectos en los que no habíamos caído y que habíamos asumido como algo que viene dado por su naturaleza: guerra, pobreza, emigración, hambre, canibalismo... Uno de los ejemplos que nos pusieron fue el anuncio de los Conguitos de los años 60, en el que una joven blanca come con alegría a unos seres vivos caracterizados como africanos.
Y es que África es mucho más que eso, como nos demostraron allí: arte, color, literatura, paisaje, cultura, ritmo, etc. Para pensar.
Memorias de África, de Isak Dinesen
Decepción. Esto es lo que me ha ocasionado la lectura de este libro. Puede ser porque las expectativas que tenía sobre él eran demasiado elevadas debido, en parte, a la magnífica película que se hizo hace unos años adaptándolo al cine. Y resulta extraño que una película guste más que el libro en el que se basa, pero esta vez me ha ocurrido. La historia de los años pasados en África por su protagonista no ha logrado engancharme, antes al contrario, me ha resultado aburrida en ocasiones. Reconozco su valor testimonial y el acierto en transmitir el paisaje, las costumbres de los habitantes de este continente y las sensaciones que en la baronesa despiertan, pero el hilo argumental es endeble; no parece una novela, sino una sucesión de anécdotas que le ocurren a su autora durante su estancia en Kenia. La manera de contar resulta fría, no encuentro emoción ni siquiera en la narración de la muerte de su amigo Denys. Quizá lo más destacable es la descripción que realiza del paisaje y de los colores que caracterizan a esta tierra apasionante. He aquí su conocido comienzo:
Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras altas a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día te sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas, y las noches frías.
24 febrero 2018
El día que se perdió la cordura, de Javier Castillo
Desconocía la existencia de este libro: fue Adaya, una alumna de 4º ESO, la que me lo recomendó y me lo prestó.Confieso que me ha interesado bastante y que cada vez que tenía que dejarlo lo hacía con fastidio, porque quería descubrir el misterio que se escondía detrás de la aparición de un joven desnudo, Jacob, que llevaba la cabeza de una chica en sus manos. El relato contiene los ingredientes necesarios para mantener al lector atento y expectante ante los acontecimientos que se suceden a un ritmo vertiginoso: suspense, terror, amor adolescente, lealtad, locura, crímenes, fantasía... Constituye un acierto la manera en que se cuenta la historia, no de manera lineal, sino intercalando hechos del pasado volviendo al presente para tratar de explicarlos; además de narrarla desde varios puntos de vista recurriendo al narrador en primera persona -Jacob- y al narrador en tercera persona cuando recuerda lo sucedido en Salt Lake diecisiete años atrás y cuando describe lo que está pasando en la actualidad con Steven, Stella Hyden o el doctor Jenkins. El lector debe encajar las piezas como si de un puzle se tratara porque se mezclan diversos elementos que conformarán la trama, pero recibe la ayuda del autor que introduce la fecha y el lugar donde se va a desarrollar cada capítulo. Lo que, a mi juicio, queda un poco confuso es el final porque hay aspectos que no quedan bien explicados, como lo que se esconde detrás de la puerta de la casa que el doctor Jenkins no quiere abrir, los verdaderos motivos de la cadena de asesinatos, el cambio de identidad de uno de los protagonistas que no quiero desvelar, o lo que le ha ocurrido a Carla. Se nota claramente la intención del autor de dejar el final abierto para una segunda parte, y de que se trata de su primera obra. Seguramente pulirá un poco más sus futuras historias. Lectura recomendable.
22 febrero 2018
Día de las Letras Canarias
Leemos en la página del Gobierno de Canarias:
El Gobierno de Canarias aprobó la celebración del Día de las
Letras Canarias, que se realiza cada 21 de febrero. La elección de este
día como fecha conmemorativa obedece a que, ese mismo día del año 1813,
tuvo lugar en Las Palmas de Gran Canaria el fallecimiento de José de
Viera y Clavijo, polifacético autor canario que constituye un claro
exponente de nuestra literatura y que entronca con varias áreas de
conocimiento. Con la institucionalización del Día de las Letras
Canarias, el Gobierno pretende reconocer la labor llevada a cabo
históricamente por los autores canarios dedicados a cualquier faceta de
la cultura, en el convencimiento del importante valor que tiene para la
comunidad el conocimiento de sus literatos, investigadores, críticos,
editores y, en general, de todas aquellas personas que de una u otra
manera forman parte del sector del libro y que ayudan al desarrollo
cultural de las Islas. Por eso, cada año está dedicado a uno o a varios
autores que transmitan los valores que la comunidad canaria quiere que
prevalezcan. El presente año 2018 está dedicado a Pino Ojeda
(1916-2002).
Pino Ojeda es una escritora y artista plástica nacida en Teror en 1916 y fallecida en Las Palmas de Gran Canaria en 2002. Su trayectoria es destacada y se nutre del trabajo en múltiples disciplinas: pintora, escultora, ceramista, poeta, narradora breve, novelista (fue finalista del Premio Nadal en 1954 con El paraíso al fondo), dramaturga y editora, además de regentar una librería y fundar y dirigir una galería de arte. [Leer más]
Ayer se le rindió homenaje. Durante todo este año se van a emprender acciones para difundir su obra.
18 febrero 2018
Bienio Galdosiano
Estamos comenzando el Bienio Galdosiano: el próximo 10 de mayo se cumple el 175º aniversario de su nacimiento y el 4 de enero de 2020, el centenario de su muerte. Para conmemorar tan magno acontecimiento se han programado muchas actividades entre las que se encuentran la convocatoria del Premio Internacional de Novela Benito Pérez Galdós o el estreno de Marianela en versión sinfónica en enero de 2019 con la Orquesta Sinfónica de Gran Canaria, además de otras propuestas audiovisuales, de teatro, publicaciones, etc. También se está intentando incrementar la presencia de Galdós en la Educación Secundaria con el fin de que los alumnos conozcan mejor su obra y la disfruten, y puedan entender las referencias que a ella hacen en sus libros autores contemporáneos tales como Almudena Grandes, Juan Marsé, Arturo Barea, Elvira Lindo, Antonio Muñoz Molina o Francisco J. Quevedo. Esperamos que sea todo un éxito, ya que Galdós lo merece.
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